En plena campaña de la declaración de la renta es el momento de ponernos al día con la Agencia Tributaria. Calcular el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) requiere realizar una serie de acciones que a veces resultan excesivamente burocráticas y liosas. Es por esa razón por la que algunos particulares y trabajadores por cuenta propia eligen dejar en manos de un gestor profesional la realización de la declaración de la renta.
¿Qué es un gestor y qué funciones tiene?
Un gestor de declaración de la renta es el profesional encargado de liberar al contribuyente del tedioso cálculo que supone el IRPF. Su función principal es analizar detalladamente cada partida económica y las posibilidades de desgravación para asegurar que el resultado sea el más justo y beneficioso.
Entre sus funciones principales destacan:
- Actualización normativa: La legislación se renueva cada año. El gestor está al corriente de las novedades y cambios en las partidas presupuestarias que un particular podría pasar por alto.
- Identificación de deducciones: Un asesor conoce todas las variables y beneficios fiscales que permiten reducir la base imponible y, por tanto, deber menos dinero a Hacienda.
- Gestión de casos complejos: Maneja aspectos técnicos como la declaración de alquileres, el cómputo de la hipoteca o los derechos de sucesiones, donde es fácil cometer errores.
- Optimización de decisiones: Ayuda a dilucidar si conviene más realizar la declaración de manera individual o conjunta con la pareja, o cómo gestionar las aportaciones a planes de pensiones.
Nota para clientes: Los asegurados de Mapfre y socios de Club Mapfre disponen de un servicio de Asesoramiento Fiscal gratuito donde expertos pueden revisar tu borrador o presentar tu declaración a un precio muy reducido.
Razones para contratar a un profesional
Optar por un gestor para hacer la declaración de la renta ofrece ventajas claras frente a la opción de hacerlo uno mismo:
- Ahorro de tiempo: Evita pasar horas frente al escritorio con la calculadora, delegando el papeleo en alguien acostumbrado a estos trámites.
- Seguridad frente al borrador: El borrador de la Agencia Tributaria no siempre contempla todos los apartados que ayudan a desgravar. El gestor asegura que se incluyan todos los beneficios legales.
- Prevención de multas: Entregar una declaración con errores es una infracción. Las multas por fallos detectados fuera de plazo parten de un mínimo de 100 euros.
- Especialización para autónomos: Para estos profesionales, el gestor es casi una obligación, ya que deben incluir ingresos de su actividad comercial y coordinarlos con otros impuestos como el IVA.

Razones por las que no merece la pena contratar a un gestor
Contratar a un gestor supone un desembolso de dinero. Aunque el precio solicitado depende de la asesoría, el importe para que un profesional te realice la declaración de la renta suele situarse entre los 30 y los 150 euros según la complejidad del trámite. Hay personas que no están dispuestas a pagar por tal labor.
La declaración de la renta recoge datos personales que quizás no quieras compartir con el resto de la gente. Si somos reticentes a exponer nuestros datos bancarios, ingresos o partidas de gasto más personales quizás no sea bueno contratar a un asesor.
Últimamente han proliferado herramientas web que de manera gratuita echan una mano a los contribuyentes a la hora de calcular el IRPF. De este modo, si tu declaración de la renta es sencilla puedes realizar los retoques necesarios a través de estos programas informáticos. Elegir entre dejar en manos de un asesor la presentación de la declaración de la renta dependerá de la complejidad de tu situación y de tus conocimientos en esos ámbitos.
Contratar a un asesor te supondrá desembolsar sus honorarios, pero por el contrario te ayudará a conocer qué partidas te pueden ayudar a desgravar, como un plan de pensiones privado. Los Planes de Pensiones Mapfre no solo tienen ventajas fiscales, sino que te permiten ahorrar en el presente y asegurar tu futuro.








