12 competencias laborales sin formación

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Los años de experiencia de MAPFRE en el sector nos avalan como fuente de información veraz y práctica para acompañarte en las diferentes etapas de tu vida.
Las competencias laborales en un mercado altamente competitivo exceden a lo puramente formativo. Si quieres mejorar en tu carrera laboral, está muy bien que aprendas, que te especialices, adquieras experiencia y hables muchos idiomas. Sin embargo, a menudo se olvidan un buen número de cualidades de los trabajadores que, estando entre las más valoradas por las empresas hoy, no requieren de formación reglada.
No todo es formación y experiencia en un CV perfecto, los cazadores de talento de hoy buscan mucho más y, si quieres ser competitivo en todos los terrenos, te interesa saber qué competencias laborales que no requieren formación son las más valoradas, cómo demostrar que las tienes y cómo conseguirlas.
Actitud positiva
Ante la vida, ante lo bueno, los desafíos y ante las situaciones de crisis o fracaso, la actitud positiva es un plus en todos los terrenos y el laboral no es una excepción. Practica el positivismo y cultívalo a todos los niveles tanto en tu trabajo –minimiza las quejas y las pegas- como cuando vas a una entrevista laboral. Si lo tienes interiorizado entre tus valores personales, no tendrás problemas para que los demás lo reconozcan en ti. Un consejo: intenta ver siempre el vaso medio lleno.
Amabilidad
Los psicólogos aseguran que cuesta lo mismo ser amables que no serlo, sin embargo, a menudo muchos profesionales olvidan este detalles o no le dan mayor importancia. La amabilidad no se aprende, pero sí se puede practicar. Si tienes dudas sobre tus actitudes frente a los demás, analiza cómo te gusta que te traten a ti e intenta que la amabilidad frente a clientes, compañeros y superiores sea tu pauta a seguir. Todo fluye mejor, incluso en las grandes crisis.
Coherencia
Entre las preguntas más clásicas en una entrevista de trabajo está la típica de por qué estudiaste ese grado o cuál es tu especialidad. Es una oportunidad perfecta para demostrar que eres una persona coherente con tus ideas, tus metas en la vida y tu toma de decisiones. La coherencia es una actitud laboral que se valora muy bien en el trabajo.
Constancia
¿Qué curso de formación enseña a ser constante? Quizá ninguno o quizá todos, puesto que implican empezar y acabar manteniendo constancia en tu propósito de aprender.
Iniciativa
Seguro que has oído hablar de la tan valorada proactividad, pues si tienes iniciativa, cuenta con que serás proactivo. Tomar la iniciativa, ser portador de soluciones o nuevos puntos de vista, apostar por la previsión y actuar en consecuencia son actitudes profesionales –también personales- que todas las compañías quieren para sus empleados.
Interés por aprender
Las ganas de saber más no deberían agotarse nunca, actualmente los cambios a ritmo vertiginoso obligan a una formación continua y constante. Los empleados que aseguran saberlo todo y que no muestran interés por la formación que, por ejemplo, su empresa pueda ofrecerle, quedan automáticamente relegados, empeorando mucho su imagen como profesional. Como candidato, interésate siempre por las posibilidades de formación incluidas en un puesto de trabajo.
Personalidad
No te equivoques con el tema de la diferencia y la personalidad en un puesto de trabajo, se valoran altamente los perfiles que demuestran además creatividad en la resolución y consecución de sus obligaciones. El pensamiento crítico y la autonomía son más que necesarios en la gran mayoría de trabajos.
Puntualidad
Las nuevas tecnologías nos facilitan la puntualidad, sin embargo, a menudo es un detalle que se disipa entre otras prioridades. Sin embargo, la puntualidad denota respecto hacia el trabajo de los demás y el propio. Por otra parte, los expertos en recursos humanos deducen que una persona puntual es una persona ordenada, atenta a sus obligaciones y mayormente responsable. Si eres de los que tiene la impuntualidad por defecto, te interesa mejorar ya.
Respeto
En la cadena de mando y con la aceleración actual, a menudo el respeto se queda en el tintero y, sin embargo, no es una de las actitudes profesionales que más se valoran en un empleado. Una persona respetuosa lo es siempre, cuando critica, cuando muestra puntos de vista discordantes con la mayoría o cuando toma la iniciativa. Detalles tan sencillos como respetar el turno de palabra en una entrevista grupal o dinámica de grupo, demuestran que eres una persona respetuosa.
Responsabilidad
La responsabilidad se entrena y no pocos psicólogos aseguran que se adquiere en la primera infancia de forma paulatina y con los mejores resultados. Las personas responsables son altamente valoradas en cualquier sector o entorno. Además de decir que eres responsable, tienes que demostrarlo.
Sentido común
¿Has oído ese dicho de que el sentido común es el menor común de los sentidos? Pues trabaja porque este no sea tu caso, en la mayoría de los escenarios el sentido común, junto con la coherencia, son lo único que se necesita para salir airoso de situaciones difíciles o crisis. Los expertos en recursos humanos entienden que el sentido común se demuestra practicando gran parte de las cualidades y aptitudes personales que no se aprenden en ninguna escuela.
Ser agradecido
¿Quieres ser reconocido por tu jefe? ¿Saber qué piensa de ti? Empieza por mostrarle tu propio agradecimiento. De la misma manera, si eres responsable de un equipo de trabajo o quieres fomentar el buen ambiente entre tus compañeros, nada más fácil que ser agradecido a menudo, no dejes los halagos solo para los grandes éxitos y recuerda que igual que es importante reconocer los fallos, no puedes olvidar agradecer los aciertos con la misma intensidad.

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Hay un buen conjunto de cualidades que son muy importantes y valoradas en el trabajo y que no podrás aprender en ninguna academia ni escuela. Sin embargo, con un poco de interés, es fácil que las domines todas y las incluyas en tu perfil del empleado perfecto. ¿Una cualidad más? Apúntate a la previsión y deja los imprevistos en casa y pon tu futuro laboral en manos de un Seguro de Hogar y un Plan de Pensiones respectivamente.
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