La contratación indefinida es uno de los principales objetivos de las políticas de empleo en España. Para fomentar la estabilidad laboral y facilitar el acceso al trabajo a determinados colectivos con mayores dificultades, la normativa prevé incentivos y bonificaciones en la cotización a la Seguridad Social cuando las empresas formalizan contratos indefinidos.
Aunque coloquialmente se habla de “contrato indefinido bonificado”, en realidad no existe una modalidad contractual específica con ese nombre. Se trata de un contrato indefinido ordinario al que se aplican reducciones o bonificaciones en las cotizaciones, siempre que se cumplan los requisitos legales vigentes.
¿Qué es un contrato indefinido bonificado?
Un contrato indefinido bonificado es un contrato de trabajo por tiempo indefinido que permite a la empresa beneficiarse de incentivos económicos en las cotizaciones a la Seguridad Social por contratar a personas pertenecientes a determinados colectivos prioritarios.
Estos incentivos tienen como finalidad mejorar la empleabilidad de personas con especiales dificultades de inserción laboral y reforzar la calidad y estabilidad del empleo.
¿Qué contratos indefinidos pueden beneficiarse de bonificaciones en 2025?
En 2025, las bonificaciones no se aplican de forma generalizada por edad o sexo, sino que se concentran en colectivos específicos definidos por la normativa vigente, especialmente tras la reordenación de incentivos al empleo.
Entre los principales colectivos bonificados se encuentran, entre otros:
- Personas con discapacidad, con distintos niveles de bonificación según el grado reconocido.
- Personas desempleadas de larga duración, cuando cumplen los requisitos establecidos legalmente.
- Víctimas de violencia de género, violencia sexual, terrorismo o trata de seres humanos.
- Personas en riesgo de exclusión social, acreditado por los servicios sociales competentes.
- Transformación en indefinidos de determinados contratos temporales, cuando así lo prevé la normativa.
- Contratación indefinida por parte de trabajadores autónomos de determinados familiares, siempre que se cumplan las condiciones exigidas.
El hecho de que un contrato sea indefinido, fijo discontinuo o a tiempo parcial no genera por sí solo derecho a bonificación; esta dependerá siempre del colectivo contratado y de la normativa aplicable.
Requisitos para acceder a las bonificaciones
Para poder beneficiarse de las bonificaciones asociadas a la contratación indefinida, las empresas deben cumplir una serie de requisitos generales:
- Estar al corriente en el cumplimiento de las obligaciones tributarias y con la Seguridad Social.
- No haber sido excluidas del acceso a incentivos al empleo por la comisión de infracciones graves o muy graves.
- No haber realizado despidos improcedentes o despidos colectivos no ajustados a derecho en los plazos que establezca la normativa específica de cada incentivo.
- Formalizar el contrato por escrito y comunicarlo correctamente al Servicio Público de Empleo.
- Mantener el empleo del trabajador contratado durante el período mínimo exigido, evitando extinciones indebidas que puedan dar lugar a la devolución de las ayudas.
¿Qué bonificaciones existen en la contratación indefinida?
Las bonificaciones consisten, con carácter general, en reducciones o importes fijos aplicados a la cuota empresarial a la Seguridad Social, y varían en función del colectivo contratado.
Algunos ejemplos habituales son:
- Bonificaciones específicas por la contratación indefinida de personas con discapacidad.
- Incentivos económicos para la contratación estable de personas desempleadas de larga duración.
- Bonificaciones para empresas que contratan de forma indefinida a víctimas de violencia de género o personas en riesgo de exclusión social.
- Bonificación en la cuota empresarial para determinados supuestos de contratación indefinida de familiares por parte de trabajadores autónomos, durante un período limitado.
El importe, la duración y las condiciones de cada bonificación dependen del incentivo concreto y pueden modificarse por cambios normativos, por lo que es recomendable revisar siempre la regulación vigente en el momento de la contratación.
Obligaciones y control de las bonificaciones
Las bonificaciones en la contratación indefinida están sujetas a un estricto control. Si la empresa incumple las condiciones exigidas —por ejemplo, extinguiendo el contrato sin causa justificada antes del plazo mínimo—, podrá verse obligada a devolver las cantidades bonificadas.
Por ello, antes de formalizar un contrato indefinido con incentivos, es fundamental analizar bien los requisitos, las obligaciones de mantenimiento del empleo y la viabilidad real de la contratación.
Asesoramiento y protección jurídica
La normativa laboral y de Seguridad Social es compleja y cambia con frecuencia. Contar con asesoramiento especializado ayuda a evitar errores que puedan suponer sanciones o la pérdida de bonificaciones.
La contratación indefinida, además de un compromiso con la estabilidad laboral, puede convertirse en una oportunidad para optimizar costes y reforzar la seguridad jurídica cuando se gestiona de forma adecuada.








