Tomar ciertos fármacos sin la supervisión de un médico conlleva graves consecuencias para los pacientes. Los riesgos de la automedicación son muchos, desde provocar resistencia a determinadas bacterias, hasta problemas graves de salud y, en el peor de los casos, la muerte.

Sin embargo, según un estudio elaborado por la plataforma MiMedicus y publicado en febrero de 2020, el 71 por ciento de los españoles prefiere administrarse a sí mismo los medicamentos antes que hacer colas en el médico para ser atendido por “un simple dolor de cabeza”. Es más, de ellos, el 24 por ciento confiesa haberse equivocado a la hora de elegir el medicamento.

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¿Hay alguna normativa para evitarlo?

El uso y administración de medicamentos está regulado, desde 2015, en la Ley de garantías y uso racional de medicamentos. En dicho texto, se obliga a los farmacéuticos a exigir receta a la hora de vender determinados medicamentos. Sin embargo, en muchas ocasiones se seguían vendiendo sin receta.

Tras la entrada en vigor, en febrero de 2019, del Sistema Español de Verificación del Medicamento (SEVeM), se endureció la vigilancia con el objetivo de frenar esta práctica. Para ello, se implementaron una serie de medidas.

Por ejemplo, los envases debían incorporar, desde ese momento, una pegatina para evitar cualquier manipulación, así como un código QR de registro para someterlos a un control estricto.

De esta manera, si los farmacéuticos venden, por ejemplo, paracetamol de 1 gramo o ibuprofeno de 600 miligramos gramo sin receta pueden enfrentarse a sanciones de entre 3.000 y 6.000 euros.

Además, el Ministerio de Sanidad ha lanzado varias campañas para concienciar a la sociedad de la importancia del uso responsable de los medicamentos.

La última, impulsada por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, alertaba de los riesgos que presenta para la salud un uso inadecuado de los antibióticos bajo el lema Los antibióticos NO valen para todo.

¿Cuáles son los fármacos más comunes en la automedicación?

Analgésicos

Para muchos, tomar un paracetamol ante un dolor de cabeza, o un ibuprofeno cuando se tienen dolores musculares es algo muy normal. De hecho, las cifras actuales revelan un abuso exagerado de analgésicos en todos los grupos de edad y para una muestra muy amplia de enfermedades.

Se considera que son fármacos inocuos, sin embrago, cuando se consumen sin control médico pueden ocasionar problemas relacionados con el aparato digestivo o el riñón.

Antibióticos

Otros fármacos habituales, y más peligrosos, son los antibióticos. En este caso, se corre el riesgo de crear resistencia a ellos, lo que no sólo es un problema para el que los toma, sino para el resto de la población, porque estas resistencias se transmiten de una persona a otra.

Según un estudio reciente elaborado en el seno del Parlamento Europeo, España es uno de los países europeos con mayor grado de automedicación con antibióticos.

El organismo europeo alerta de que, si no se toman medidas, en 2050 la resistencia a los antimicrobianos podría casuar más muertes que el cáncer.

Otros medicamentos

Los ansiolíticos son el tercer grupo de fármacos de los que más se abusa, a pesar de que tiene efectos secundarios potencialmente muy graves, por lo que requieren de una indicación médica muy clara.

Otros fármacos que se consumen sin consultar con el médico son los antisépticos tópicos, los antigripales y antitusígenos, los digestivos, laxantes, antiácidos y antiflatulentos, y los suplementos vitamínicos y minerales.

¿Cuáles son los riesgos de la automedicación?

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Los profesionales advierten de los riesgos que conlleva la automedicación y las graves consecuencias para la salud:

Toxicidad

La automedicación irresponsable puede generar efectos secundarios, reacciones adversas y, en algunos casos, intoxicación.

Falta de efectividad

En muchos casos, se consumen medicamentos en situaciones para los que no están indicados, lo que hace que su efectividad sea nula. Buen ejemplo de ello es cuando se toman antibióticos en procesos víricos.

Dependencia

Una incorrecta administración de los medicamentos puede generar adicción a los mismos.

Enmascaramiento de procesos clínicos graves

Los medicamentos pueden disimular los síntomas de una enfermedad, lo que retrasa notablemente el diagnóstico de la misma y, por ende, su tratamiento.

Interacción con otros medicamentos

Si la persona ya está tomando otros medicamentos, la interacción de ambos puede potenciar o disminuir la efectividad del medicamento.

Resistencia a los antibióticos

Como decíamos anteriormente, el abuso o mala administración de antibióticos puede hacer que los microorganismos desarrollen mecanismos de defensa frente a ellos, por lo que pierden su eficacia.

De hecho, el uso excesivo de antibióticos es una de las principales causas de propagación de bacterias resistentes. Según las cifras del Registro del Conjunto Mínimo Básico de Datos (CMBD) recogidas por el Ministerio de Sanidad, en España se producen cerca de 3.000 muertes anuales por este motivo.